Sinopsis
El presente es quizás lo único que es, pero no es posible aprehenderlo. Lo único que de él podemos saber ahora es que ya no es. El presente nunca da la cara, no enteramente, no de un golpe. El presente está movido. Imposible enfocarlo, no "está" nunca donde debiera. Presente es lo único que "hay", pero este "hay" resulta incoercible y sobre todo inapropiable. Del presente sólo alcanzandos, en cada caso, a tener una representación; una "instantánea", pero, en su inmovilidad, captamos por lo bajo que sólo acariciamos una ficción de estabilidad, una ilusión: una mentira. Paradoja insuperable, insuperable al menos para estos animales cuya existencia parece consistir esencialmente en la anticipación que cada uno de ellos efectúa del instante de su no-existencia. Real, mas inaprehensible. Un escorzo, pero un escorzo que se disuelve. Ello sugiere que el presente se escapa por entre las fisuras del lenguaje y se esconde tras los fulgores y ensombrecimientos de la imagen. Del presente, siempre demasiado tarde, comprendemos que así ha podido ser. No es mucho. El presente ha llegado a ser. Del presente sólo podemos afirmar esto: que es lo que escapa. Que escapa, precisamente, de mi poder, de nuestro poder. Poder, siempre, de sujeción, de retención, de contención. Inaprehensible, pero ello no ha impedido a estos diligentes animales medrar y hasta llegar, en este mismo instante, a "dominar el mundo". Aun si. por una siniestra pero irrevocable inversión, este dominio es, en este mismo instante, su principal amenaza.